viernes, 21 de junio de 2013

Guía canina. Las garrapatas






Las garrapatas en los perros son parásitos externos perfectamente visibles a simple vista que parecen pequeñas arañas de color entre amarillento y pardo oscuro. Cuando están fijadas y han ingerido sangre, parecen judías.

Muchas veces se encuentran en grupos de dos, cuatro, seis o más garrapatas juntas en una pequeña zona del cuerpo del animal. Los lugares más frecuentes donde localizar las garrapatas en los perros son alrededor de los ojos, en la base de las orejas, entre los dedos, en los pliegues de piel en el abdomen o alrededor del ano y en la zona perineal.

Ciclo de vida de la garrapata

Todas las fases evolutivas de las garrapatas son infectantes y pueden transmitirse de un animal a otro.
Las garrapatas tienen el siguiente ciclo de vida:

- Huevos: la hembra abandona al hospedador y deposita los huevos en el suelo.
- Larvas: las larvas se nutren de perros y pequeños mamíferos.
- Ninfas: las ninfas también pueden transmitir enfermedades.
- Adultos: las garrapatas adultas transmiten enfermedades a través de la ingesta de sangre.





Enfermedades transmitidas por las garrapatas



Las garrapatas pueden transmitir enfermedades graves, ya que en su interior sobreviven y se multiplican ciertos tipos de gérmenes. Lo malo es que cuando una garrapata chupa la sangre de tu perro, también abre un camino de entrada para estos gérmenes que pueden infectar al perro.

A continuación detallamos tres de las enfermedades más importantes transmitidas por las garrapatas.

- La piroplasmosis, o babesiosis

Es transmitida cuando en la garrapata se encuentran formas infecciosas de piroplasma. Se transmite aproximadamente dos días después de que la garrapata se haya fijado en el perro. Esta enfermedad ataca especialmente a los cachorros, a los animales enfermos o convalecientes. Si se elimina cuidadosa y correctamente la garrapata, el riesgo de transmisión se reduce mucho.

Los síntomas son: fiebre, mucosas pálidas, apatía, anorexia, anemia, sangrado por la nariz, sangre en la orina, jadeo, diarreas y pérdida de visión.

El pronóstico de la piroplasmosis es grave. Hay que tratar a tiempo al perro porque, de no ser asi, puede llegar a morir por fallo hepático y renal.

- Ehrlichiosis

Causado por la bacteria Ehrlichia canis.

Los síntomas son: fiebre muy alta, aumento de los ganglios, problemas respiratorios, anemia, signos neurológicos, ceguera, edema y vómitos en su fase aguda.

El tratamiento es a base de antibióticos, durante un período de entre dos y cuatro semanas. El pronóstico de curación de esta enfermedad tiene directa relación con el estado de salud y la edad del animal.

- Enfermedad de Lyme, o borreliosis

Esta enfermedad es una zoonosis, o para que nos entendamos mejor, contagiosa para los humanos. Pero la enfermedad de Lyme no se puede transmitir directamente de tu perro a ti, solo te puedes contagiar, si una garrapatas infectada te pica a ti.

Es causada por la bacteria Borrelia burgdorferi que afecta la piel y se propaga hacia las articulaciones y sistema nervioso pudiendo afectar a otros órganos en su etapa más avanzada. Produce cuadros de fiebre, anorexia, poliartritis, miopatías y adenopatías.

Para tratar esta grave enfermedad hace falta un tratamiento con antibióticos durante un mínimo de tres semanas.




Cómo quitar una garrapata


Lo más indicado, que se caigan solas por acción de un garrapaticida que puede ser en polvo, líquido, aerosol o las prácticas pipetas que tienen un efecto residual de 4 semanas. Si no queda otra alternativa que sacarla, se debe hacer con pinzas especiales, sin apretar el cuerpo porque se inyecta el contenido de la garrapata en el torrente sanguíneo y puede transmitirle enfermedades al animal.

Hay que tomar con unas pinzas especiales la cabeza de la garrapata sin destruir el cuerpo del parásito, y tirar firmemente, los métodos de aplicar querosén, el fósforo o alcohol no son efectivos y el parásito puede producir aún más saliva irritante e infectar la herida.
Después de extraer la garrapata ponerla en alcohol para matarla, hay que tener en cuenta que las garrapatas no mueren si se tiran al inodoro o a la basura.
Limpiar el lugar de la picadura con un desinfectante, también se puede poner una crema antibiótica y antiinflamatoria, luego lavarse bien las manos.




No extraer ni aplastar la garrapata con los dedos, porque se corre el riesgo de contraer alguna enfermedad transmitida por garrapatas.
Después de extraerla es común que exista una reacción inflamatoria en el lugar donde el parásito succionaba, puede ocurrir que quede una cicatriz en el lugar de la picadura con un pequeña área sin pelo, esto ocurre por la irritación producida por la saliva de la garrapata (que cumple la función de anticoagulante), es la saliva que produce la reacción y no como se creía que es la cabeza con el aparato chupador que producía la irritación y en algunos casos infección, las más de las veces la cabeza no queda prendida, la irritación e infección que pueda ocurrir se debe a la saliva tóxica, no a la permanencia de la cabeza con sus "ganchos".

Una vez extraída no es raro que quede una lesión inflamatoria en la piel, colocar una pomada antinflamatoria y antibiótica está indicado, pero puede tomar una semana o más para sanar, en algunos casos puede quedar una cicatriz dejando una área sin pelo en forma permanente, todo esto se debe a la irritación provocada por la saliva tóxica del parásito

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